La OPS (Organización Panamericana de la Salud) proclamó el 3 de marzo de 2015 como el Día mundial de los defectos congénitos (World Birth Defects Day- #WorldBDDay). El origen del evento fue la alerta creada por los casos de síndrome de zika congénito. Los defectos congénitos se conocen también como malformaciones congénitas y anomalías congénitas. Cada año, nacen 8 millones de niños en el mundo con un defecto congénito grave. El objetivo del Día es mejorar su prevención e investigación a nivel mundial
Los defectos congénitos se pueden definir como anomalías estructurales o funcionales (por ejemplo, los trastornos metabólicos) que ocurren durante la vida intrauterina y pueden detectarse en el periodo prenatal, en el parto o en un momento posterior de la primera infancia, como los defectos de audición.
Son la mayor causa de mortalidad fetal y neonatal. La OMS (Organización Mundial de la Salud) calcula que en todo el mundo mueren al año 240000 recién nacidos en sus primeros 28 días de vida por trastornos congénitos. Además, los trastornos congénitos provocan la muerte de otros 170000 niños de entre 1 mes y 5 años de edad. Los bebés que sobreviven, en muchos casos, vivirán con una discapacidad toda su vida. Requerirán muchos cuidados médicos y recursos, lo que supone una carga para las propias personas, sus familias, los sistemas de salud y las sociedades. Nueve de cada diez niños nacidos con trastornos congénitos graves viven en países bajo y mediano ingreso. Se precisan sistemas nacionales de vigilancia para obtener estimaciones precisas a nivel nacional, regional y global sobre los defectos congénitos
Los defectos congénitos se deben a muchas causas. Su origen puede ser genético, infeccioso, nutricional o ambiental, aunque en una importante proporción es difícil identificar la causa. Las anomalías más frecuentes son las malformaciones cardíacas, los defectos del tubo neural y el síndrome de Down. El uso de productos con nicotina (cigarrillos, cigarrillos electrónicos o cartuchos para vapear), el consumo de alcohol (espectro alcohólico fetal y síndrome alcohólico fetal) o el consumo de algunos fármacos y de drogas ilegales pueden causar problemas durante el embarazo, como parto prematuro, defectos congénitos y muerte infantil.
No se pueden prevenir todos los defectos congénitos. Sin embargo, según los CDC (Center for Diseases Control) americanos, algunas medidas antes y durante el embarazo pueden ayudar a la madre y su bebé a estar lo más saludables posibles. La OPS cita, entre estas medidas, los cuidados prenatales adecuados, una alimentación saludable, ingerir suficiente de ácido fólico (prevención de defectos del tubo neural) y de yodo, restringir el consumo de alcohol, controlar la diabetes preconcepcional y gestacional, evitar la exposición a sustancias peligrosas, como los metales pesados y los plaguicidas. Es importante la vacunación, especialmente contra el virus de la rubéola, de niños y mujeres antes de la gestación (prevención de la rubeola congénita), y administrar las vacunas recomendadas durante la gestación. También es necesaria una adecuada formación del personal de salud en la prevención de las anomalías congénitas.
La detección precoz de defectos congénitos se puede realizar en distintos periodos:
- Antes de la gestación: el cribados de detección de portadores es útil sobre todo en los países donde el matrimonio consanguíneo es frecuente
- En el periodo gestacional: realizar cribados en función del riesgo materno (ecografías, análisis de sangre para detectar marcadores placentarios que ayuden a predecir el riesgo de anomalías cromosómicas, defectos del tubo neural, o la presencia de ADN fetal circulante. Para el diagnóstico de anomalías cromosómicas e infecciones en mujeres de alto riesgo existen pruebas diagnósticas, como la biopsia de vellosidades coriónicas y la amniocentesis.
- En el periodo neonatal: los cribados neonatales tempranos son un paso importante en la detección. Destacamos: el cribado auditivo, el “reflejo rojo del ojo” para diagnosticar problemas visuales, la prueba del talón para detectar ciertos trastornos metabólicos, hematológicos o endocrinos. Contribuyen a reducir la mortalidad y la morbilidad debidas a trastornos congénitos al facilitar una derivación e inicio precoz de tratamientos médicos o quirúrgicos.
Algunos tratamiento médicos o quirúrgicos mejoran o solucionan algunos trastornos congénitos. El acceso a la atención varía de un país a otro y en función de los niveles del sistema de salud. La posibilidad de recibir atención compleja ha crecido en entornos de bajo y mediano ingreso.
- La Fundación 1000 sobre los defectos congénitos
La Fundación 1000 es una propuesta para que la sociedad ayude a la investigación para aportar soluciones al problema de la aparición de defectos congénitos en los recién nacidos y pretende aportar cauces y pautas para su prevención. Se creó gracias a las aportaciones recibidas mediante una campaña pública de petición de 1000 pesetas para financiar la investigación del Estudio Colaborativo Español de Malformaciones Congénitas (ECEMC), programa de investigación sobre las causas por las que se producen los defectos y malformaciones congénitas, que se observan en niños recién nacidos.
Te animamos a unirte el 3 de marzo al Día Mundial de los Defectos Congénitos y a difundir en tus redes sociales con los hashtag #DíaMundialdelosDefectosdelNacimiento y #WorldBDDay
Equipo Editorial Familia y Salud
Fecha de publicación: 26-01-2025